La valoración que todo país hace a la formación del profesorado está relacionada con la concepción que tiene sobre la educación, de manera que el profesorado es reflejo y condición de esa educación y de esa sociedad, y por ello se pone especial atención a la formación del mismo.
La dualidad profesional que los gobiernos de los distintos países buscan en los docentes genera una serie de problemas. Esta dualidad se refiere a una ocupación de transmisión del conocimiento y a educar al niño combinando la función de enseñar con la de responsabilizarle en acciones que faciliten el desarrollo de la persona. También se les ha asignado a los docentes el papel de conservadores del patrimonio cultural y como agentes para el cambio.
Este cambio sólo se podrá conseguir si se lleva a cabo una renovación educativa centrada en el perfeccionamiento, la investigación en el aula y el análisis desde la reflexión de la propia práctica de los docentes.
La formación inicial del profesorado debe proporcionarles conocimientos, tanto teóricos como prácticos, para el desarrollo del trabajo educativo. Esa formación ha de contemplar una formación teórica y otra práctica, pero esta última adquiere utilidad cuando se dispone de ciertos conocimientos de tipo teórico.
La formación del profesorado será eficaz cuando sea capaz de ayudar a conformar una mentalidad psicopedagógica científica fundamentada, en constante evolución.
Entonces, se plantea un nuevo reto a la formación inicial del profesorado: las Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación.
Para poder llevar a cabo ese reto, se pusieron en marcha dos programas para que el profesorado adquiriera los conocimientos necesarios sobre la aplicación de las nuevas tecnologías a la educación.
EL PROGRAMA ATENEA.
Se centró en la incorporación gradual y sistemática de equipos y programas informáticos en los centros experimentales que lo solicitaron. Tuvo como objetivo experimentar la integración de las tecnologías en las distintas áreas del currículo.
Se estableció un perfil determinado para el profesor que quisiera acceder al mismo.
EL PROGRAMA MERCURIO: Líneas de acción.
El “Programa Mercurio”, pretende la incorporación de los medios audiovisuales, y en especial el vídeo, para su utilización como medio de expresión, creación y comprensión de un nuevo lenguaje.
El “Programa Mercurio” se centra en la formación del profesorado para hacer uso de este medio con unos criterios didácticos ajustados a situaciones escolares concretas, incorporando la utilización del vídeo y al aprendizaje de un lenguaje de la imagen que los alumnos no dominan, a través del cual pueden desarrollar su expresión y creatividad.
También desde el MEC se han desarrollado nuevos proyectos, como el proyecto MENTOR.
En este proyecto se dan Circunstancias novedosas en lo referente a la enseñanza a distancia:
- Apoyo en el uso de Nuevas Tecnologías.
- Tutoría por vía telemática.
- Equipamiento tecnológico necesario para el aprendizaje a disposición de los alumnos en el aula Mentor.
- Trabajo de carácter autónomo en el aula.
- Horario para el uso del equipamiento tecnológico por parte del alumnado acordado con el administrador del Aula Mentor.
Para poder llevar a cabo lo anteriormente mencionado, es necesaria la formación del profesorado en el aprendizaje para manejar una nueva herramienta de trabajo (nuevas tecnologías), y también se requiere la reflexión sobre los aspectos didácticos relativos a cómo integrar la tecnología en el proceso educativo.
Para concluir, decir que si todos estos programas de aplicación de las nuevas tecnologías a la educación, se llevasen a cabo, se conseguiría una enseñanza de calidad y participativa ya que esta nueva herramienta facilita la exposición de los conocimientos en el aula.
Nota.- La reflexión de este artículo se ha realizado en base al documento: "Nuevas Tecnologías y Formación del Profesorado" (Revista de la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Toledo: Docencia e Investigación Año XXIV, Enero-Diciembre de 1999).
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